Como en 2019, (“Uso de los dineros públicos”, LA GACETA, 09/03/20) la elección del 14/05/23 volverá a poner a los responsables de las áreas contables de los municipios beneficiados por los fondos no reintegrables, en la difícil y riesgosa misión de tener que justificar gastos y obras, no incorporadas a un presupuesto previamente aprobado por el cuerpo deliberativo, donde se incluyen los recursos propios y por coparticipación, transferidos por el Ejecutivo provincial de acuerdo a normas vigentes. Considero que en esta oportunidad y por el monto de las transferencias, la misión significará un alto riesgo para los técnicos contables, porque la sugerencia de un legislador (LA GACETA, 14/3/23) a un jefe municipal del Este, es ocho veces superior a los recursos económicos que el mismo político dispuso 2019, puesto que en esa oportunidad apenas superaban seis centenares de millones. No obstante semejante respaldo financiero y sin oposición interna, el 09/06/19 el candidato apenas pudo incorporar dos concejales al cuerpo deliberativo, situación que expuso la imposibilidad de conseguir por “derecha” los ocho ediles necesarios para poder superar el examen que representa la Cuenta de Inversión de ese periodo, por eso el pueblo, a través de las tasas y contribuciones tuvo que “aportar” los seis que faltaban. En el actual escenario de transferencias, la proyección matemática muestra que el riesgo tanto del Intendente que firma la elevación de la rendición de los gastos, como de los técnicos que la preparan, será 8 veces más complicada que la de 2020, porque será toda una odisea intentar incorporar al documento, la “inversión” en pasacalles, pintadas de paredes transporte de militantes, financiamiento de colectoras etc., ítems inexistentes en la jerga presupuestaria. Este comprometido escenario, podría llevar a los técnicos a amenazar con renunciar a sus cargos, como sucedió en 2020. Entonces el volumen de las transferencias no solo complica el intento de ocultarlas, también conlleva el tremendo riesgo de la delación, por la cantidad de participantes en la maniobra. La intención de poner un familiar como guardián de la gestión anterior, no justifica semejante aventura.
José Emilio Gómez
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